Eduardo Santiere

Espacios de placer

El  21 de septiembre en la galería Herlitzka + Faria inaugura Espacios de placer, exhibición de Eduardo Santiere que reúne una selección de obras nunca antes exhibidas, realizadas con la singular técnica del scratching, creada por el artista.

Con gubias de las que se usaban en los orígenes del grabado y elementos cortantes que parecen escalpelos, Santiere hace texturas híper delicadas y micro incisiones controladas. A veces, al extraer con infinita paciencia una capa del papel convierte la superficie en una especie de seda traslúcida. En otros casos, separa la  hoja hasta darle volumen. En sus trabajos el soporte deviene piel, superficie de placer.

Algunas series, como Distancia social, Flores de primavera y Urbanos tienen anclaje conocido. Con otras, en cambio, nos lleva a imágenes galácticas o a una mirada del mundo telescópica. Amante de la ciencia ficción y de los avances espaciales, Santiere crea universos y organismos impensados.

Denomina scratching a la técnica que desarrolló en Islandia, durante su residencia artística en Straumur Art Commune. Luego, expuso en el museo Listasafn Arnesinga. La textura y las huellas de lava de los más de veinte volcanes de este pequeño país que no tiene ejército inspiraron los primeros trabajos en los que raspó suavemente el papel. Luego, durante una década, siguió desarrollando su técnica en EE.UU., donde estuvo en diferentes residencias, como la centenaria MacDowell.

Trabajando sobre el papel de algodón como un cirujano o un orfebre, investigó la reacción de la superficie con distintas herramientas. Eximio dibujante, Santiere estudió y enseñó en la Universidad de Wisconsin.

Colorea con lápices de colores, sin embargo no es fácil darse cuenta del material que usa. Hay en su trabajo obsesivo con las gubias, y en las infinitas capas pintadas con lápices de deslumbrantes colores, un gesto potente, a contrapelo de la cultura de la distante pantalla. El delicadísimo scratching y los colores con los que Santiere crea espacios de placer sólo son visibles con el contacto visual directo. Sin mediaciones ni pantallas de celular o computadora.